sábado, 23 de mayo de 2009

Hasta siempre, Antonio

Fue el 8 de Mayo de 2007 cuando le hice esta foto a Antonio Vega. Aquel día escribí lo siguiente: Hacía tiempo que no veía sonreír a Antonio Vega. Esta mañana en la Sala Galileo Galilei se han visto muchísimas sonrisas, la de Antonio, la de Nacho, la de Cristina Narea (que estaba vigilando entre tanto periodista, y que va a formar parte del grupo Nacha Pop durante este verano y este próximo otoño), la del maestro Santi Alcanda... muchas sonrisas.

En Al caer el Sol hemos hablado muchísimo de Antonio y de su música. Era un artista (como cuesta hablar en pasado) al que queríamos y respetábamos. Recuerdo a mi buena amiga Arancha Moreno sonriendo a su lado en una entrevista que le hizo en la que Antonio confesó que estaba escribiendo una biografía junto a Bosco Ussía.

También recuerdo las conversaciones con Mila Rico sobre el apoyo completamente desinteresado que les dio Antonio Vega en su proyecto solidario "Un mar al sur" (en la que creo que es su última grabación, al menos de momento).

También en este blog publiqué varios videos curiosos de Antonio, como una entrevista televisiva con Santi Alcanda o el día que cumplió 50 años un video grabado en un estudio de grabación con un Antonio muy dicharachero.

Tampoco me olvido del Antonio Vega generoso que compartió escenario con gente como Paco Cifuentes (el video por cierto es de Vanessa Martín, en uno de los conciertos que organizó Les nits de l´art, si no recuerdo mal)
¡Hasta siempre, Antonio!... gracias por tanto.

Un científico del pop -de Nacho Cano-

NACHO CANO 13/05/2009

Nunca conocí a nadie tan fuerte como él. Con lo que otros nos hubiésemos ido muchísimo antes, él convivía y llegaba al día siguiente.

Antonio era un científico del pop y también de la vida. No firmaba un autógrafo igual a otro. Para él todo lo que quedaba escrito era de suma importancia. Y cada admirador, un alma a responder con dulzura y educación.

Trabajando con él, percibías su aptitud como la de un Freud de la música. Su amor por ella era devocional. Si había una nota, un acorde o una idea genial, él lo pillaba al vuelo y lo que tú le dieras para cantar, lo transmutaba en magia.

No tenía que cantar fuerte o hacer virguerías. No tenía prácticamente que cantar porque en el sonido de su voz ya estaba todo.

Como compositor era único, conseguía juntar el amor con las matemáticas y que aquello funcionara.

Su voz era un lamento, tierno, profundo e inteligente. Se ha ido sin decirnos de qué estaba hecho.

La última vez que le vi, me dijo que no paraba de currar y hacer bolos. Parecía que estábamos tres décadas atrás, cuando nuestra única razón de existir consistía en vibrar y hacer vibrar.

Fue la estrella más humilde, sin embargo su brillo es extraordinario. Eso junto a su mirada, su media sonrisa y sus canciones se quedan con nosotros.

Buen viaje compañero.

Nacho Cano es músico.

La muerte de Antonio Vega, poeta del pop español, conmociona al mundo de la música

El mundo de la música se conmociona por lamuerte del poeta del pop español, mitad esencial de Nacha Pop, creador del himno 'Chica de ayer'
ISABEL IBÁÑEZ
«La física cambió mi vida. Cambié mi postura ante el mundo cuando comprendí a Einstein. Cuando supe que el camino más corto entre dos puntos no es la línea recta. Cuando empecé a imaginarme cosas como qué pasaría si me montase a caballo en un haz de luz». Así era Antonio Vega, amante de los gatos, escritor de cuentos y relatos, admirador de Tolkien y Asimov, constructor de maquetas de trenes, vigilante de las estrellas, físico de vocación: «Me gusta trabajar con las manos, tengo un taller guapo; llevo un año con una maqueta muy grande, de seis metros por tres, con un esquema de cuatro circuitos combinados, todo digitalizado, está muy bien. Y tengo un telescopio, si no hubiese sido músico sería astrofísico». Así hablaba, muy animado por compartir una de sus pasiones, para este periódico con motivo del regreso de Nacha Pop, la banda que fundó con su primo Nacho García Vega en 1978.

Poeta de corazón, que ayer dejaba de palpitar en Madrid a los 51 años, con mucha vida a sus espaldas y mucha también por delante. En aquel reportaje, hace sólo año y medio, incluso hablaba de ser padre: «Yo no he tenido hijos porque pensé que la vida que he llevado no era la mejor para ofrecer a un crío. Pero ahora es cuando estoy pensando en la posibilidad de llevarlo a cabo, de tener uno». Muchas ilusiones por cumplir. Incluso estaba grabando nuevas canciones para un disco, entre ellas 'Antes de haber nacido', que presentó en marzo en Bilbao, ciudad donde ofreció su último concierto, acompañado de la banda, antes de la crisis que lo ha llevado a la tumba.

«No me iré mañana / no sin antes algo más que ver, / no me iré mañana / aún es pronto para envejecer», cantaba. Aunque el disco homenaje, ése que le hacen a uno cuando ya no está, le llegara en 1993 con el título de 'Ese chico triste y solitario', pese a que él dijera no reconocerse en esa descripción -y a que no le hiciera mucha gracia el tema-. Porque con esos ojos oscuros, más que mirar demonios internos, que también, escudriñaba galaxias. Hoy, los tristes y solitarios son sus compañeros de la música y una legión de fieles que ayer se juntaban en bares para pinchar una vez más sus canciones, himnos ya de varias generaciones: 'Tesoros', 'El patio de mi recreo', 'Lucha de gigantes', 'Relojes en la oscuridad', 'Esperando nada'...

La muerte de Marga

Aquel reportaje se gestó en un bar de la plaza Dos de Mayo, en pleno Malasaña -el barrio que los vio crecer como banda-, muy cerca del Penta, local que Antonio hizo famoso con su hermosa canción 'La chica de ayer', escrita con 17 años durante la mili, en la playa de la Malvarrosa, y elegida por muchos como la mejor del pop español y la más representativa de la Movida. Cada noche, a las cuatro, el Penta cierra sus puertas con ese tema, desde ayer homenaje al genio que se fue y que arrancará de madrugada más de una lágrima bañada en alcohol. Entonces, en aquel reportaje, sentados los dos primos muy apretados, a punto de emprender una gira de nuevo juntos, Nacho abrazaba a su primo, Antonio, y llenaba sus silencios en la entrevista, reía, le agarraba, como si no quisiera dejarle ir, ahora que volvía a tenerle cerca, después de que Nacha Pop se disolviera allá por 1988 y ambos emprendieran carreras por separado.

Ayer se le escapó de nuevo, pero ahora de verdad, por culpa de una afección pulmonar, supuestamente un cáncer que al principio parecía neumonía. «Era una persona única -recordaba-, como única ha sido su contribución al panorama musical de este país. Nos quedarán sus grandes canciones, que nos han emocionado a todos y con las que han crecido varias generaciones». «Le he querido prácticamente desde que nací», se emocionaba Nacho, que se queda con 'Lo que tú y yo sabemos', y «con cualquier mirada cruzada en el escenario durante tantos años».

Droga y humor negro

Y eso que Antonio estaba convencido de que lo iba a superar. Eso cuentan los que le han podido visitar en el hospital las tres semanas que ha permanecido ingresado. Que los primeros días, cuando estaba más lúcido, pensaba que saldría de ésta como había salido de muchas. Como cuando murió su amada Margarita del Río, un golpe del que sobrevivió, pese a que no muchos confiaran en ello, y que dio origen al disco '3.000 noches con Marga' (2005). Pero esta vez, tras la confianza inicial de sus primeros días ingresado, el genio se ha ido apagando y moría ayer.

Finalmente. Después de dos décadas enterrándole, o eso decían muchos, armados de cariño y admiración por el artista y asustados al verle cada vez más deteriorado, sin poder creer del todo que hubiera dejado la heroína. «Yo nunca me he ido. Siempre he estado aquí y sigo estando», dijo en más de una ocasión. Con todo, reconocía que había desarrollado un humor negro del que hacía gala: «Sí, ja, ja... Alguna vez he pensado en dejarme caer en el escenario para pegarles un susto, ya que tanto decís, ahora vais a hablar con razón. Nacho y yo tenemos un sentido del humor muy especial, hemos aprendido a ridiculizar lo que no nos hace gracia y a reírnos de lo que sí la tiene. De todas formas, me agrada que la gente esté pendiente y se preocupe, en términos positivos. Cuando no es así, procuro que me dé igual, hacer oídos sordos».

Hoy, el mundo de la música en España -además de su novia, sus familiares y amigos- llora la pérdida del que ha sido la influencia de muchos de ellos, el mismo que acaba de formar trío con esos otros dos brillantes artistas cuyos nombres estuvieron también ligados a la droga y que ya se fueron, Antonio Flores y Enrique Urquijo. El hermano de éste, Álvaro, voz hoy de Los Secretos, se refería así ayer a él: «Abría la boca y eran ángeles».

Antonio: «Probablemente sí exista una frustración, la de viajar al espacio. Siempre tuve verdadera pasión por la astronomía. Lo que me falta por sentir, y pienso que tal vez no lo voy a sentir nunca, es la ingravidez del espacio». La capilla ardiente con su cadáver está instalada hoy en la sede de la SGAE en Madrid, pero que no cuenten con él; anda cabalgando ya a lomos de un haz de luz. La suya propia. «Sólo al final cobra sentido la soledad / cuando el silencio es total /queda el espacio para pensar»...

Antonio Vega

Fatalidad y un inmenso vacío. El fin de semana estuve escuchando todos mis discos de Nacha Pop y Antonio Vega para responder a una entrevista que ayer tarde mandé al diario Público con motivo de un reportaje que le iban a dedicar a Antonio a raíz de la salida de un libro con todas sus letras que acaba de publicarse.

Me queda el recuerdo de cuando, adolescente a finales de los setenta, lo vi por primera vez en Zaragoza con Nacha Pop en concierto. Me queda un abrazo que nos dimos en la Sala Clamores en un concierto mío hace dos años donde él estaba entre el público al final de la barra. Me queda una guitarra suya con su firma que compré en un Cash and Converters en 2004 y con la que me hice la gira de “Amor entre las cuerdas” . Y sobre todo me queda el misterio y la magia de sus letras y su música delicada y emocionante. Un abrazo a todos los que lo admiramos y a los músicos que reconocimos en él a un maestro y a un compositor de sensibilidad y metáforas extraordinarias. Gloria a los buscadores de belleza.

Antonio Vega: Muere Un Gran Músico, Nace Un Mito

Posted on 13 Mayo 2009 by elauriculardigital

Es complicado escribir cuando desaparece alguien tan especial como Antonio Vega que ha ocupado nuestras vidas tanto tiempo con sus canciones. Hace apenas un mes le veía en directo en el Kafe Antzokia de Bilbao cuando no sabía que ese iba a ser su último concierto. Después de haber ido a muchas actuaciones suyas, en esta le vi mejor que nunca. Un repertorio renovado, buenas versiones de sus temas clásicos, canciones rescatadas del olvido, y lo que es más importante: mayor vitalidad, mejor voz, buena actitud y mejor ejecución en escena. Eran signos que me hacían ser optimista para la nueva etapa en la carrera del músico madrileño. Incluso estrenó una nueva canción titulada “Antes de haber nacido”. Preparaba su siguiente disco con material nuevo aunque antes iba a grabar uno en directo después de esta gira de teatros, pero tristemente ya no pudo ser. Se apagó su frágil cuerpo. Ese mismo cuerpo que escondía paradójicamente una fortaleza interior que nos hizo pensar tantas veces que no había nada que pudiera con él. En este último obstáculo que le había puesto la vida, ya pensaba en retocar las canciones que estaba preparando cuando acabara su primer ciclo de quimioterapia. Desgraciadamente no pudo más y un cáncer de pulmón acabó con él.
Antonio Vega poseía un don para traspasar la sensibilidad de la gente con su canciones. La manera de plasmar en ellas su biografía así como su peculiar mundo interior ha sido personal e intransferible, sin ningún parecido con otros músicos. Era único y especial. En un país donde la mayoría de artistas cantan más mal que bien, él además cantaba mejor que nadie uniéndolo a una voz exquisita y diferente. Sin olvidar su gran pasión, la guitarra. Tenía un estilo propio tocando el instrumento como así lo atestiguaban compañeros de profesión como Fito Cabrales en su biografía recientemente publicada “Soy todo lo que me pasa”:

“Con Antonio Vega siempre me ha ocurrido algo curioso, y es que me gusta más en solitario que con Nacha Pop. Los discos de Antonio Vega me ponen muchísimo. Tiene una facilidad bestial para componer y además la gente no aprecia apenas lo bien que toca la guitarra. Yo soy la imitación de mucha gente, la mezcla de muchas cosas, pero Antonio Vega es sólo él. Se ha inventado a sí mismo, nadie es como él, y no se sabe de dónde ha mamado, es único y no ha habido nada ni nadie igual a él anteriormente. Sus canciones son muy buenas, puedo decir que todas.”

Cuando presencié hace año y medio el final de la gira de regreso de Nacha Pop en Madrid, me di cuenta de lo que significaba el grupo verdaderamente para la gente. Para los que por razones de edad no tuvimos la ocasión de verles en su época, cuando Antonio era mucho Antonio, comprendimos la relación especial que existió entonces entre la banda y sus seguidores. Una relación provocada por unas canciones enormes y singulares, y por las antagónicas pero complementarias personalidades de los primos Vega. Esa singularidad estuvo desde el principio con él, porque componer la primera canción de tu vida y que sea Chica de Ayer lo dice todo. Fue un músico vocacional, devocional y emocional (valga la repetitiva terminación). Decía hace poco en una entrevista:
“Se ha infravalorado muchas veces el trabajo del compositor y se ha dejado un poco de lado el hecho de ser artesano de una historia. Y eso a base de una cultura musical deficiente, descuidada, y que no exige a la gente poner atención. Está muy bajo el nivel de exigencia por parte del público a la hora de pedir cosas con calidad.”

Justo lo contrario que sus seguidores y sus compañeros de profesión hacia él. Se le valoraba como letrista y compositor, el artesano que nunca dejó de ser. Sus constantes conciertos año tras año por toda la geografía contaban con la presencia y el cariño de su público. Las colaboraciones con diferentes músicos se han repetido a lo largo de todo este tiempo, y el respeto que se le profesaba en vida ahora permanece aún más si cabe tras su muerte.
Antonio se ha ido pero nos ha dejado su obra. Desde aquí le deseo que en el sitio en el que se encuentre pueda recrearse con las emociones que siguen desatando aquí en la tierra sus canciones. Como ésta, que escuchándola ahora humedece todavía más nuestros ojos y entrecorta nuestra voz.

Querido Antonio

JESÚS ORDOVÁS 12.05.2009
Querido Antonio: Ayer recordabas emocionado que Nacha Pop había sido de los primeros grupos en pisar el escenario de la sala El Sol. Estábamos en el camerino, poco antes del concierto que íbamos a retransmitir en directo por Radio 3 y nos venían a la mente imágenes de las noches en que empezabais a tocar en salas, teatros y festivales de Madrid, con Los Ramones en la Plaza de Toros de Vista Alegre, con Siousxie & the Banshees en el Martín y aquellas noches en el Penta después de pasar por Onda Dos.
Nos conocimos allí, en las fiestas que organizaba Onda Dos, cuando todavía tocabais "Gonna Play Some Rock" junto a la "Chica de Ayer", que empezamos a programar en la maqueta que le pasasteis a Mario Armero.
Gracias a Mario se abrió el Marquee y luego el Rock-Ola y Nacha Pop lo llenábais una y otra noche en cuanto salió vuestro primer Lp. Ahí empezó también vuestro calvario con la "Chica de Ayer". Como si no hubiera más canciones tuyas en el disco: "Antes de que salga el sol", "Lloviendo en la ciudad", "El Circo", "Mujer de Cristal" y las que hiciste con Nacho, "Miedo al Terror", "Déjame Algo" o las del propio Nacho. O incluso esas caras B de los singles, que otros músicos han recogido en su repertorio. Esta misma semana, Alex de Cooper tocaba "El Sueño" en el Gran Café de León .. Una canción que también escogió Rico, el grupo de tu primo Nacho, en el homenaje que varios de los mejores grupos españoles te dedicaron en el Cd "Ese chico triste y solitario". Allí estaban muchas de tus mejores canciones cantadas por Gabinete Caligari, Mamá, Aviador Dro, Fangoria, Rosendo, Duncan Dhu, Pistones Ketama o Los 4 Fantásticos.
Pero ya sé que no te gustó nada que te consideraran un chico "triste y solitario". Nunca ha sido facil acercarse a ti y siempre has sido bastante reservado, pero quienes hemos podido hablar contigo sabemos que siempre has tenido un gran sentido del humor y te encanta hablar y estás al tanto de todo lo que ocurre a tu alrededor. Y colaborar con otros músicos. De hecho ,uno de los recuerdos más vivos que tengo de mis encuentros contigo es cuando te pedí que vinieras a cantar a la fiesta del Diario Pop de Radio 3 "Una décima de segundo" con Teo Cardalda al piano y me dijiste que sí. Fué un momento mágico que disfrutó todo el mundo en directo. Fué la canción del año. Y de muchos años.
También, el otro día te presentaste en Guadalajara a cantar en una fiesta, sin cobrar nada y por el placer de estar con nosotros . No sabes cuanto te echaremos de menos.

J.

http://www.rtve.es/noticias/20090512/querido-antonio/276389.shtml

Antonio Vega, la fragilidad del acero

DIEGO A. MANRIQUE 12.05.2009

Con Antonio Vega supimos que la realidad era inhóspita, que el ser humano estaba solo, que las relaciones amorosas dependían de inciertas conexiones. Recordatorios que resultaban chocantes en aquellos primeros años de la 'nueva ola' (luego, 'movida'), marcados por el frenesí, el ansía de comerse la noche a dentelladas. Los discos de Nacha Pop reflejaban esa doble visión: las canciones de Nacho García Vega retrataban la urgencia del momento, el carpe diem de una generación que accedía a las libertades de aquella frágil democracia; por el contrario, las de Antonio avisaban de las incertidumbres, prevenían contra las traiciones, anticipaban las caídas.


Frustrado aspirante a piloto de aviación, aficionado a la astronomía, Antonio parecía querer situarse en la inmensidad del universo, buscar su lugar. Sus canciones destilaban reflexiones en un lenguaje opaco, que de alguna manera se universalizaban con su voz. Se abrían a interpretaciones variadas: "Lucha de gigantes" pertenecía seguramente a la categoría de las experiencias oníricas pero un admirador del cine, el mexicano Alejandro González Iñárritu, utilizaba el tema como fondo para una golpiza brutal en "Amores perros".


Ya en solitario, la música de Antonio se destensó. Los esquemas de la "new wave" cedieron a un abanico de fórmulas sonoras filtradas por su sensibilidad: rumba, coplas, algún bolero, modos de trovador, exploraciones instrumentales, sofisticaciones de músicos profesionales. A la vez, sus letras se reconcentraron: desaparecían las referencias a lugares de reunión, se evaporaban las crónicas de la carretera, se prescindía de las crónicas juveniles de incertidumbres amorosas.
Antonio profundizaba en su mundo mientras su deterioro físico se hacía evidente. A veces, parecía un caso perdido, talento derrotado por un modo de vida elegido conscientemente. Pero se recuperaba. Tenía a su alrededor un núcleo cambiante de músicos, disqueros, amigos que apostaban por él, le jaleaban, le recordaban su grandeza. Además, había en él un pundonor, un orgullo de creador, cierto compromiso con sus seguidores. En los tiempos embriagadores de Nacha Pop, llegó a renegar de su mayor éxito -"Chica de ayer"- pero finalmente asumió lo inevitable: para el público masivo, quizás él sería siempre un autor de una sola canción; los que tenían oídos curiosos sabían que allí estaba un artista mayor, un poeta eléctrico, un aprendiz que ascendió a maestro.

Este 12 de mayo Antonio Vega nos ha dejado a los 51 años a causa de un cáncer de pulmón. Siempre nos quedarán sus canciones.

http://www.rtve.es/noticias/20090512/antonio-vega-fragilidad-del-acero/276365.shtml